Kiko Amat introduciendo The Smiths; pálidos y débiles

Kiko Amat introduciendo The Smiths; pálidos y débiles

https://kikoamat.wordpress.com/2019/05/14/kiko-amat-introduciendo-the-smiths-palidos-y-debiles/
— Leer en kikoamat.wordpress.com/2019/05/14/kiko-amat-introduciendo-the-smiths-palidos-y-debiles/

Anuncios

El Exit Photography Group y su “Survival Programmes: In Britain’s Inner Cities” en Barcelona

 

Hoy la cosa va de fotos, de fotos que he visto hace pocos días en Barcelona y que, por primera vez en esta ciudad, estaban expuestas en el Palau de la Virreina. Se trata de “Survival Programmes: In Britain’s Inner Cities”, uno de los proyectos más destacados del Exit Photography Group y que firman sus tres fotógrafos, Nicholas Battye, Chris Steele-Perkins y Paul Trevor. He de decir que la expo me encantó por varias razones; la primera, ver unas fotos preciosas que inmortalizaban vidas de las familias de la periferia de ciudades industriales inglesas (lo inglés de por si ya me tira, de todos es bien sabido); la segunda, poder ir leyendo toda una serie de entrevistas que testimoniaban aquel momento dramático-histórico por el que pasaban las clases populares inglesas en la década de los setenta y; la tercera, encontrarme cara a cara con parte de la historia más oscura de UK y el contexto en el que paralelamente se iba desarrollando el movimiento punk. Podéis imaginar que el tema lleva implícita una buena dosis de fuerza, crítica social, carácter, creatividad, rebeldía y también decadencia. Obviamente, no podía perderme esta expo.

Sunday afternoon, Mozart Street, Granby, Liverpool, 1975.
UN CONTEXTO PARA ENMARCAR IMÁGENES

Si nos metiésemos en una máquina del tiempo y aterrizásemos en UK en 1968, encontraríamos a un señor llamado Enoch Powell, un político conservador como el que más, y que nos estaría soltando un discurso más bien durillo. Powell está pidiendo que todos los inmigrantes de las Indias Occidentales y el Sudeste Asiático o, lo que es lo mismo, la mayoría de gente que ha venido de la Commonwealth, sea deportada…, así, sin filtro ni nada. Pronostica que, en el caso de que los ingleses no se deshagan de ellos, podría producirse una catástrofe y correr ríos de sangre en Inglaterra. Uno de los motivos que alega para justificar su “teoría” es que los inmigrantes no son compatibles con el estilo de vida inglés y que eso pone en peligro la propia identidad de su país. Una cosa… que todos estos afrocaribeños a los que se refiere son los que pertenecen a la “generación del Windrush”, son aquellos a los que Inglaterra invitó a venir tras la II Guerra Mundial porque hacía mucha falta mano de obra barata para levantar la industria y el país. Parece que Powell, o bien ignora este pequeño “detalle” o es un desagradecido integral (lo de “Windrush ” curiosamente viene por el nombre del barco que los traía a Inglaterra). En definitiva, quería librarse de toda aquella gente que había abandonado las colonias, todavía no independizadas, y que bajo la promesas de encontrar una vida mejor, desembarcaron en Inglaterra, lugar en el que aquella “vida soñada” quedó en sueño (tuvieron que sobrevivir con sueldos bajísimos, discriminación racial y poco cariño en general). La prensa inglesa bautizó aquel discurso tan demoledor como “los ríos de sangre” y al día siguiente de pronunciarlo el Sr. Powell fue cesado, aunque sus ideas perduraron en gobiernos posteriores como los de la Thatcher, Farage o la actual Theresa May, y también en parte de la sociedad inglesa. Como puede leerse en el prefacio del fotolibro “Survival Programmes”, tras las palabras de Powell “la raza y la ciudad se convirtieron en temas políticos importantes”.

 

0-8

Lo siguiente fue que, para contrarrestar aquel vergonzoso discurso, el primer ministro Harold Wilson inició su “Urban Programmes”, toda una serie de iniciativas que tenían el objetivo de frenar el declive que estaban sufriendo algunos barrios de las ciudades del interior del país y mejorar la vida de sus habitantes (como idea estaba bien pero hay que apuntar que el presupuesto destinado a esta causa fue solo una veinteava parte del uno por ciento del gasto público, así que algo cortitos sí que se iban a quedar). Este proyecto se llevó a cabo durante más de diez años pero se orientó más a ofrecer apoyo a grupos de autoayuda de los barrios ya que lo que se esperaba es que la coordinación de los servicios sociales mejorase. El resultado fue que los “Urban Programmes” no acabaron de funcionar. En la década de los setenta la degradación de los barrios continuó y las cifras de las estadísticas publicadas en la época reflejan que mas de una cuarta parte de la población ya estaba inmersa en la pobreza. El realidad era que las clases políticas británicas habían perdido tanto el control económico del país como de las calles, ingobernabilidad que alcanzó su punto álgido en el famoso “Invierno del descontento” entre 1978-79. Poco después llegó el Thatcherismo, se liberalizaron los negocios y el comercio, se privatizó la industria y los servicios y se puso en alza los valores victorianos y el patriotismo. De esta manera se empieza a destruir aquel Contrato Social que nació después de la posguerra, y se aprovechó el hecho de que las clases medias y trabajadoras no habían acabado de sentirse a gusto con el intelectualismo que había precedido a la Dama de Hierro.

EL EXIT PHOTOGRAPHY GROUP  Y EL NACIMIENTO DE “SURVIVAL PROGRAMMES: IN BRITAIN’S INNER CITIES”

El Exit Photography Group ya existía antes de que el último de su fotógrafos y autores del “Survival Programmes” se uniese a ellos, se trata de Chris Steele-Perkins. Antes de la llegada de Chris, el Exit ya había publicado en 1973 su “Down Wapping”, un breve trabajo sobre la clase trabajadora en Wapping, East London, y que estaba firmado por sus cuatro fotógrafos, Paul Trevor, Nicholas Battye, , Diane Olson y Alex Slotzkin.

Chris contactó con el grupo de fotógrafos cuando dio con un anuncio publicado en The Photographers’ Gallery de Londres. En este anuncio había un número de teléfono y un nombre, Paul Trevor. A los pocos días Chris llamó a Paul y se reunió con el grupo de fotógrafos. En esa reunión le manifestaron la intención de ir más allá de aquel “Down Wapping” y denunciar la pobreza generalizada que existía algunos suburbios de las ciudades inglesas. Chris salió con una muy buena impresión de aquella reunión, le interesó el tema, le pareció que era gente seria, coordinada, ambiciosa y ya tenían experiencia en ese tipo de proyectos. El único problema que había es que no tenían dinero. Aún así, Chris se unió al grupo.

 

chris-steele-perkins-0e1ed306-4456-4263-a3b8-78fe5535733-resize-750

Chris Steele-Perkins

Al poco tiempo, Alex y Diane abandonaron y quedaron como componentes del Exit Photography Group, Paul, Nick y Chris. El “Survival Programmes” empezó a tirar adelante con algo de apoyo de Gulbenkian Foundation que había quedado impresionada con su anterior trabajo. La idea base del proyecto era mostrar como la idea de que aquella pobreza ya endémica de algunas ciudades inglesas era algo que no podía ser tolerado por una sociedad industrial avanzada. La pobreza, la discriminación y la injusticia estaban creando tal desorden social que podía derivar a situaciones extremas como las que se vivía en Irlanda del Norte. La voz de los afectados también tenía que ser oída, en este caso leída, así que se acordó grabar entrevistas en las que la gente relatase sus experiencias.

 

Lunch, Maryhill, Glasgow, Scotland, 1975.
Según describe Chris en un artículo de Photoworks, Paul era el más entusiasta de todos y un excelente coordinador. Paul, a parte de sus fotos, se encargó además de las cuentas y escribió la introducción del “Survival Programmes”. Nick, ya fallecido, era un australiano tranquilo y reservado, amigo de Paul, y vivía en una constante búsqueda espiritual. Chris era el único que trabajaba como fotógrafo independiente.

El proyecto se planificó dividiendo Reino Unido entre los tres, aunque todos realizaron algún trabajo en ciudades como Londres y Glasgow. De todas formas, Paul se centró en Liverpool, Nick en Birmingham y Chris en Newcastle, Middlesbrough y Belfast. El Exit Photography Group contactó con algunas entidades de los barrios, llamó a las puertas de los vecinos, habló con ellos taza de té tras taza de té, entró en las casas y convivieron con sus habitantes. Optaron por el blanco y negro para las fotografías, imágenes muy cuidadas con un uso de la luz natural para dar mayor intensidad a las escenas. Las entrevistas, las transcribieron escuchándolas directamente del magnetófono en las que habían sido grabadas. Tenían protagonistas explicando sus propias historias individuales, hablaban los jubilados, los trabajadores mal pagados, los niños, las mujeres, familias en paro, en definitiva, las voces que abofeteaban la cara más vergonzosa del sistema capitalista. Tenían testimonios reales de la exclusión social, de las tensiones raciales que se vivían e, incluso, caras visibles del conflicto de Irlanda del Norte.

0-12

Luego llegó el momento de la selección. La revisión de todo este trabajo se hizo entre los tres, mirando cada uno el trabajo que había hecho el otro, lo que permitía discutir, criticar el trabajo y elegir las imágenes teniendo en cuenta los diferentes puntos de vista. En cuanto a las entrevistas, se decidió dedicar el mismo espacio que se daba a las fotografías, no usándolas como explicaciones de las imágenes sino como contenido adicional. El contenido se dividió en 4 capítulos que, por orden de aparición eran: Crecimiento, Promesa, Bienestar y Reacción. El formato que seguía era muy simple, la fotografía aparece en el lado derecho de la página y la entrevista se encuentra en el lado izquierdo.

El libro, debido a la falta de dinero, inexperiencia y otros compromisos llevó su tiempo hasta ser publicado. Esto se logró en 1982 de la mano de The Open University Press, siete años habían pasado desde aquel 1975 en el que se inició el proyecto. La primera exposición de “Survival Programmes” se hizo en la Side Gallery de Newcastle y seguidamente recorrió el resto del país.

Los miembros de Exit Photography Group acabaron separándose. Paul Trevor, con los años, decidió buscar en Liverpool a las personas a las que había retratado en los setenta en los suburbios, y al poco tiempo fue reconocido en la calle por uno de ellos, se acercó a él y le dijo “Paul, es como si nunca te hubieras ido”. Esa frase inspiró el título de una exposición que hizo en la Walter Art Gallery de Liverpool en 2011. Paul encontró a aquellos niños callejeros que vestían camisetas llenas de lamparones, que le hacían muecas, a los que no les importaba mostrar sus calcetines agujereados o saltar sobre un coche robado y que él mismo fotografió en los setenta. Muchos de esos niños, ahora eran ya cuarentones con sus propias familias, otros ya estaban enterrados en los cementerio, la mayoría debido a las drogas. Aquel “Survival Programmes” engancha. Entiendo esa necesidad de reencuentro que tuvo Paul, el preguntarse “Qué habrá sido de aquella gente?” porque a mi me ha pasado igual. Si bien es cierto que las imágenes muestran precariedad, también hay que decir que los retratos que se hicieron a toda aquella gente irradian toneladas de vida, rostros que muestran una energía y fuerza que desafiaba al sistema, ojos que miraban de frente al desempleo y la pobreza. Cuenta Trevor que, en un principio les preocupaba ser rechazados por sus fotografiados, al fin y al cabo iban a ser intrusos en un medio en el que la gente vivía en tensión, pero encontraron todo lo contrario, les acogieron con amabilidad y orgullosos de ser fotografiados por el Exit Photography Group.

like_youve_never
En definitiva, dejaron en la historia de la fotografía británica un proyecto enmarcardo dentro de unos valores explícitamente anticapitalistas y que es una muestra del desarrollo de la cultura fotográfica documental de UK durante la década de los setenta. “Survival Programmes” es un valioso documento sobre la historia social británica adquiriendo el estatus de obra de culto, una obra que, trasladada a la actualidad, nos obliga a seguir cuestionándonos sobre la política contemporánea, que sigue sin resolver los mismos problemas sociales que denunciaban este grupo de fotógrafos. Mirad sus fotografías y preguntaos cuántas de esas imágenes pueden verse en estos momentos en nuestras ciudades, seguramente muchas de ellas.

Si os apetece escuchar a Paul Trevor y Chris Steele-Perkins hablar de “Survival Programmes” en el Palau de la Virreina, a parte de proyectos actuales como https://thenewlondoners.com/ de Chris, aquí os dejo el documento. Interesantísimo!

 

 

Más fotos maravillosas…

0-13

0-15

0-16

0-18

0-19

0-21.jpg

0-23

Al final, acabé buscando este libro de fotografía, lo encontré y me lo compré… y me enamoré, como no podía ser de otra manera.

Casa Bloc 1/11

Llevo años pasando por entre las columnas sobre las que se alza la Casa Bloc y hoy he decidido que, por un rato, sean esas columnas las que queden bajo mis pies. Contacto con el Museu del Disseny y contrato una visita guiada para que me cuenten/enseñen la historia del edificio. A mi objetivo se suma visitar el piso-museo (planta 1 puerta 11) y sacar alguna foto en formato Polaroid, que creo que es un formato de imagen que le pega bastante.

0-7

 

Millones de personas han pasado por delante de este edificio y con toda probabilidad no habrán reparado en él, excepto si uno es un apasionado de la arquitectura racionalista, o es un buen observador del entorno y nota ese “algo” que le hace parar y mirar la construcción desde varias perspectivas.

La Casa Bloc es uno de los máximos exponentes del racionalismo catalán y ha sido declarada Bien de Interés Cultural en categoría de Monumento, pero nadie lo diría porque se sale de esa línea de la arquitectura “modernista colorista” a la que nos tiene acostumbrada esta ciudad. Esto hace que la Casa Bloc sea un lugar absolutamente desconocido para el turista y también para una gran parte de la población (Lo bueno es que delante de ella no encuentras a cientos de personas peleando por hacer fotos, ni aparece en postales, ni tampoco esculpida en imanes para neveras a modo de souvenir). Eso sí, para encariñarte con ella, en el caso de que no entiendas de arquitectura, la tienes que ver desde un punto de vista funcional, tienes que documentarte un poquito antes de visitarla, retroceder a los primeros años de la Segunda República, y entrar en el cerebro de unos arquitectos que soñaban con una nueva propuesta de vida moderna, al mas puro estilo de una “comuna”, para una clase trabajadora castigada por todos lados. Muy comunista todo en si.

La Casa Bloc a simple vista es un gigante de hormigón con forma de S que esconde un esqueleto de metal y que puedes encontrar en el Passeig Torras i Bages, en el distrito de Sant Andreu de Barcelona. Como apunte histórico sobre su ubicación, antes de su construcción y hasta 1880, Sant Andreu era un pueblo repleto de campos regados por el rec comtal y que prácticamente tenía como actividad económica la venta de frutas y verduras a la “metrópolis”. La revolución industrial cambió el paisaje de esta zona, se abrieron fábricas como la Fabra i Coats, la Maquinista o la Hispano Suiza, y los campos pasaron a ser ocupados por industrias llenas de trabajadores que malvivían tanto a nivel de vivienda, higiene y condiciones laborales. Barcelona se había convertido en el nuevo Manchester de la época y, como consecuencia, también las necesidades de la población cambiaron. Hoy la casa Bloc se levanta sobre lo que previamente habían sido esos campos de cultivo y los terrenos que rodeaban una de sus fábricas.

images

Foto archivo Ajuntament de Barcelona/ Museu del disseny

La ruptura con el orden establecido, una nueva visión de la vivienda social en Barcelona.

La Casa Bloc fue construida entre 1932 y 1939 por los arquitectos Josep Lluís Sert (1902-1983), Josep Torres Clavé (1906-1939) y Joan Baptista Subirana (1904-1978, integrantes del GATCPAC(Grupo de Arquitectos y Técnicos Catalanes para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) y, como he dicho, se considera un símbolo de la arquitectura racionalista en Barcelona. La obra fue concebida para dar respuesta a ese crecimiento demográfico y de mano de obra de principios del siglo XX, que había traído consigo la industrialización y que, al inicio de la Segunda República sufría el azote del paro y la falta de vivienda asequible.
Para Sert, Torres y Subirana, idear la Casa Bloc representó nueva forma de pensar la vivienda, una oportunidad para dignificar la vida de los trabajadores, la mayoría de ellos subsistiendo en barracas (Según el Libro “Casa Bloc” de Mudito & Co, en Barcelona, por aquellos años, vivían 50.000 personas afinadas en barracas, cosa que hizo que la prensa local la bautizase como Barracópolis). Vinculados a ideas progresista y al republicanismo de la época, plantearon en clave local los proyectos que por aquel entonces, a nivel internacional, estaban rompiendo con la vieja tradición y apostaban por dar nuevas soluciones a la población. Estamos en los inicios de los 30 y la propuesta de la Casa Bloc era una idea que nada tenía que ver con los edificios de carácter social que hasta entonces se habían construido en la ciudad.

Otro germen de inspiración para levantar la Casa Bloc viene del Grupo de Viviendas Obreras que se construyeron en 1932, una especie de adosados unifamiliares de 70m² distribuidos en dos plantas más jardín. De hecho, la Casa Bloc vendría a ser tres de estos adosados a modo de pisos duplex, uno encima de otro, cosa que permite alojar a mas familias. El resultado fue la construcción 207 viviendas abiertas al exterior, bien ventiladas, higiénicas y con una buena luz natural debido a sus diferentes orientaciones. Dichas viviendas se repartieron entre cinco edificios que formaban una S, y disponían de dos grandes jardines y espacios comunitarios que facilitaban la interelación entre vecinos. La idea era que los vecinos también se beneficiasen de servicios como guardería, espacios para practicar deporte, una escuela, una biblioteca, espacios de juego para niños, etc. Los edificios están conectados por cuatro cajas de escaleras por las que se puede acceder a las viviendas a través de corredores, un claro guiño a la arquitectura racionalista centroeuropea del momento y a la corriente de la Bauhaus y a Le Courbusier como uno de los grandes referentes.

0-5

Para Sert, Torres i Subirana, también era más importante la función que ofrecían las obras que no su forma. Otra de las características que ofrece la Casa Bloc es que estos bloques se alzan sobre pilares, algo que libera la planta baja y facilita la circulación de gente entre los edificios y el paso entre las zonas verdes.
La primera piedra de este proyecto tan utópico, la colocó Francesc Macià en marzo de 1933 pero cuando la obra casi estaba terminada tuvo que paralizarse por el estallido de la Guerra Civil.

La Casa Bloc de postguerra y su bloque fantasma

La Casa Bloc queda acabada al finalizar la Guerra Civil, el régimen franquista se encarga de hacerlo, al igual que de llenarla, no con gente desfavorecida, tal como había sido el propósito inicial de su existencia, sino con familias de militares, huérfanos y viudas de guerra. Años después se decide ampliarla con mas familias, esta vez, las de los policías nacionales. Para esto último se construyó un nuevo edificio que cerraba una de las plazas y al que se le conoció popularmente en el barrio como el Bloque fantasma. No siendo esto suficiente y, para acabar de desordenar más el proyecto, no se les ocurrió otra cosa que construir en el interior de esa misma plaza, unas caballerizas destinadas para la policía armada (Supongo que a partir de ese momento los vecinos optarían por mantener sus ventanas cerradas, puesto que ventilar la vivienda podría resultar una experiencia cuanto menos desagradable). Total, que las tres premisas fundamentales sobre las que reposaba la Casa Bloc, luz, ventilación e higiene, se las liquidaron de un plumazo.

Si algo caracterizó los siguientes años de la Casa Bloc fue la dejadez a la que fue sometida y la falta de mantenimiento de los edificios, un deterioro claramente visible que fue resolviéndose primero en 1986, cuando echaron abajo las dichosas caballerizas, recuperando así el patio interior, e iniciando a principio de los 90’s las obras de enjardinado. Durante esos años fue declarada Bien de Interés Cultural y en 1997 el Instituto Catalán del Suelo, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de la ciudad firman un acuerdo para rehabilitarla, trabajos que se llevaron a cabo por los arquitectos Víctor Seguí y Marc Seguí, y que finalizaron en 2008 con la demolición de aquel terrible Bloque Fantasma (Todavía se puede distinguir su huella en el suelo).

El piso-museo, viaje a los años 30

Si uno de mis caprichos era entrar en el piso-museo, aquí me encuentro, frente a su puerta, a mi espalda un largo pasillo en el se adivinan una serie de huecos dispuestos ordenadamente y en los que se esconden las entradas de las viviendas, a mi derecha, un aún más largo corredor con, además, plantas y ropa tendida que sobresale tras las barandas.

0-3

 

Estoy en la primera planta, puerta 11, del bloque 2. El piso-museo de la Casa Bloc es uno de los duplex mas pequeños de la finca, mide 60 m2, comunica la fachada interior con la exterior y tiene dos habitaciones, a diferencia de los otros, que tienen tres o cuatro dependiendo del número de personas que lo habitan. De distribución diáfana, en la planta baja encuentras la entrada con un pequeño pasillo en el se distribuye el lavabo, un lavadero con ducha y la cocina, y que desemboca en un salón-comedor con salida a la terraza, que está orientada hacia el este.

0

En la planta superior se sitúan los dos dormitorios, ambos con ventanas, igual que las piezas de la planta baja, cosa que favorece la ventilación. De esta manera, queda claramente divido el espacio público del privado o, si se prefiere, un espacio de día y otro de noche. Una sencilla escalera, austera como la que mas, vestida de escalones de tipo italiano y perfilada con una barandilla de hierro pintada de color azul hace las funciones de distribuidor entre las dos plantas. La verdad es que encuentro que tiene cierto encanto y, aunque son pocos metros, no da sensación de agobio.

Nos explican que los artífices de la restauración de la vivienda es El Instituto de Cultura de Barcelona a través de Disseny Hub Barcelona y el INCASÒL y los encargados de este proyecto de musealización fueron Marta Montmany, Rossend Casanova y Víctor y Marc Seguí. Los trabajos de musealización del piso han ido desde retirar elementos que con el tiempo los diferentes inquilinos han ido añadiendo, hasta restaurarlo instalando una cocina de la época, recuperar los pavimentos hidráulicos originales de color gris y el color de las paredes, o poniendo las puertas plegables del balcón que fueron extraídas de otra vivienda de la Casa Bloc.

0-2

Las griferías, los tubos de cobre o los interruptores, son todos originales de los años 30. Incluso las lámparas, cuando las enciendes dan esa luz pobre, tenue y amarillenta, propia de la época.

0-1

En cuanto al mobiliario que se ha usado para ambientar el piso, se ha planteado de acuerdo con el ideario del GATCPAC, basado en la practicidad y la simplicidad. La verdad es que al entrar en la vivienda no encuentras muchos muebles, pero lo primero que ves es una mesa de comedor, eso sí, diseñada por el arquitecto húngaro Marcel Breuer, uno de los maestros del movimiento moderno. El salón comedor se completa con unas sillas B 751, una lámpara de globo y un bufet, todos ellos elementos que utilizaban habitualmente los miembros del GATCPAC en los años 30. Los elementos principales de la cocina, tales como el azulejo, el fogón, la pica y la fresquera, han sido restaurados con las piezas originales recuperadas de una vivienda en desuso. Además, se ha colocado una cocina económica de los años 30, fabricada en Barcelona por José Mingrat. Elementos a destacar en el balcón, las tres persiana enrollables que regulan la entrada directa de los rayos del sol y unas preciosas y prácticas puertas plegables de cristal y madera pintada de blanco que me encantaron. El toque de color, sin duda, el calabaza de las barandillas del balcón.

balco

La Casa Bloc hoy

Afortunadamente, hoy en día, la Casa Bloc cumple con su función inicial de viviendas sociales al servicio de los mas necesitados, por un lado acoge a personas y familias en riesgo de exclusión social y, por otro lado, a refugiados de diferentes procedencias que huyen de los conflictos de sus países y que están alojados en lo que fue la antigua residencia de viudas y huérfanos del Ejército.
El hecho de que el edificio esté catalogado como monumento arquitectónico, hace que esté constantemente supervisado y no está permitido hacer cambios estructurales.

Podéis visitar el piso-museo de la Casa Bloc los sábados a las 11 de la mañana contactando con el Museu del Disseny o con El Globus Vermell, un colectivo de arquitectos que están instalados en la Nau Ivanow, y que compaginan su propio trabajo de proyectistas con la investigación, la docencia universitaria, la gestión cultural y la divulgación sobre la arquitectura y la ciudad.

Sinceramente, una visita ultrarecomendable, que te hará descubrir esa otra Barcelona que está fuera de los circuitos turísticos.

Johnny Marr vs la maldición de The Smiths

Hoy es 31 de diciembre de 2018 y de este año me quedo con Johnny Marr y el concierto que dio en Barcelona.

0

Me quedo con Johnny por el valor que le doy al intentar seguir una carrera en solitario después de haber dejado un legado tan sumamente brillante como el que dejó con The Smiths. Cargar con esa realidad debe ser como una especie de maldición de la que es muy difícil deshacerse, por lo tanto, no le ha quedado otra que convivir con ella y llevarla lo mejor posible. Este año he visto como Marr toca su guitarra consciente de que quien la oiga, en uno u otro momento, dará con el sonido de The Smiths, o incluso lo habrá estado buscando desde los primeros acordes, y que cada vez que alguien escriba algún artículo sobre él, irremediablemente hará referencia a The Smiths. Lo bueno que tiene es que todo esto se lo toma con elegancia y humor y es capaz de empezar a tocar las primeras notas de This Charming Man, provocarte un subidón de la hostia y a los 10 segundos pararlo todo, a lo coito interruptus, y reirse en tu cara con tanta gracia, que en vez de cabrearte consigue que le adores. Está claro que a Marr le interesa más el futuro que el pasado, aunque no pueda deshacerse de él. Pasa un poco como con esa autobiografía que publicó y que refleja esa visión de la nueva Manchester, que se ha construido sobre el legado del pasado pero que nunca será igual, o como con aquella parte de la letra del Still Ill que describía aquella imagen “Under the iron bridge we kissed and although I ended up with sore lips It just wasn’t like the old days anymore”. Eso mismo pasa con su nuevo trabajo. Marr reaparece con un álbum que suena muy actual y a la vez uno podría establecerlo en su pasado, eso sí, más alejado del rock & roll y con altas dosis de melancolía, en dos de sus vertientes más características: la de The Smiths y la de sus devaneos con el post punk de los 80’s.

0-1
La vida de Marr suda música por los cuatro costados, desde el punk clásico, hasta todas influencias en las que se refugiaba junto al resto de adolescentes mancunianos en los 70´s, sin olvidar que ha sido capaz de adoptar las tendencias musicales posteriores sin ningún tipo de complejo. Tal vez, el éxito de su carrera en solitario es haber sabido crear su propia versión de esas influencias y presentarlas sin grandes pretensiones. Tres discos le han bastado para encontrar su sitio, adaptando sus magnificas composiciones a lo que podría ser su única limitación, su voz, porque, además e inevitablemente volvería a ser comparada a la del ex-líder de The Smiths, otra de las maldiciones con las que tiene que convivir.

Comparándolo con sus anteriores álbunes, su último trabajo, Call the comet, se acerca más a los sonidos de esas bandas clásicas que han influenciado a Marr pero lo cierto es que suena algo más ruidoso de lo que sería habitual en él. Encuentras temas como Rise, visceral como el que mas, pasión en un 90 % que acaba hábilmente fusionada con ese espíritu melancólico del que hablaba un poco más arriba. Das con un Hi Hello, tan Smiths ,que te sacude el alma de tal manera que necesitas luego un par de hostias para volver a este mundo y dejar de soñar. Hago un alto en este tema para decir que cuando tienes la oportunidad de ver a Marr, saliendo al escenario cubierto por una camisa así como un poquito transparente y floreada, y tocarlo para ti, con todavía ese espíritu de sueño de juventud, el mismo que tenían aquellos chicos ingleses que creían que podrían derrotar al sistema a golpe de punk o con temas de los Smiths y sus contemporáneos, no puedes evitar sentir lo mismo que una soñaba en el pasado. Otra de las propuestas es The Tracers, un tema más cercano al sonido de aquellos Joy Division, aire quejumbroso, gris y frío, una especie de instantánea que refleja un ambiente mancuniano de decadencia (pondría lluvia y niebla por todos lados), pero que Marr suaviza magistralmente con esas dosis de pop, demostrando que sigue siendo uno de los grandes compositores de pop de la historia de la música. Otra más, My Eternal, un guiño claro a los Buzzcocks.

0-3

En ese concierto sonó mucho Call de Comet pero también mucho Smiths. El How soon is now? lució resplandeciente, elegante, cual estrella de cine pisando la alfombra roja que abría paso a los bises. Dignísimas sonaron también el Bigmouth strikes again, el Headmaster ritual, el Last night I dreamt that somebody loved me, tal vez esta última la más complicada de encajar (para mi gusto no va demasiado con su voz), There is a light that never goes out (de piel de gallina), el You just haven’t earned it yet baby (animosa como la que mas), y el broche de oro lo puso el Please please please let me get what I want (solicitada por el chico que tenía justo delante mío y que amablemente me dejó situarme en primera fila, cosa que le agradeceré toda mi vida).

Total, hora y media de concierto, intenso desde el minuto uno hasta el último de sus segundo, equilibrado entre los temas del presente y los del pasado, controlado a la perfección por Marr, al que le vimos disfrutando, feliz, sonriente, joven, adorado por sus fans, con esa sensación de que tiene todos los ingredientes necesarios para ser lo que es, un estrella de la música.

0-2

The Narrows o ese sonido que te llevará a otra dimensión.

Hace unas semanas hablé con Adam de The Narrows, un grupo de música que descubrí hace unos años y del que, irremediablemente, me encapriché. Adam me dice ” que están trabajando en un nuevo proyecto y que esperan poder presentarlo pronto. Y tal como acaba la frase siento ese deseo de quererlo escucharlo YA, a modo de niña impaciente porque le den de una vez por todas ese helado de chocolate. Si tiene que caer un meteorito, que se espere a que The Narrows publiquen su nuevo disco antes de estrellarse contra el planeta Tierra. Lo sé, The Narrows no son conocidos pero, sinceramente, me da igual, me siento afortunada de ser de las pocas que los conoce, es como esa sensación tan especial que uno siente cuando conoce un escondite del que muy poca gente sabe de su existencia. Mi consejo es que los que os animéis a escucharlos lo hagáis en cualquier momento del día o de la noche, con o sin luna, con nubes o con sol, cerréis los ojos y os dejéis llevar a esa dimensión extraña en la que seguramente no habéis estado nunca (yo los escucho sin tomar drogas).

Narrows sprake-2

A la espera de tener la futura joyita me consuelo haciendo un repaso por sus anteriores trabajos. Una de sus últimas propuestas lleva como título Hibakusha (Término con el que se designa a los supervivientes de los bombardeos Hiroshima y Nagasaki) y que, a la fuerza, nos conducía a una música visceral, multiforme, impredecible y dura. El tráiler de Hibakusha ya dice bastante del crudo mensaje que quieren transmitir y que, en mi opinión, hacen de una manera magistral; juego de imágenes y sonidos que te abofetean sin darte tiempo a reaccionar. HYPERLINK “https://www.youtube.com/watch?v=g5IZcY4WcTE” https://www.youtube.com/watch?v=g5IZcY4WcTE .

El sonido Narrows, con lo que llevo escuchado, en general, es envolvente, oscuro y con una buena base electrónica, especialmente cuando hacen un uso determinado de sus guitarras. David Battle, Phil Drinkwater y Adam Hynes, mueven los hilos de esta banda de Manchester, interesantísima por varias razones, entre las que destaca la creatividad con que abordan su denuncia social. Podría decirse que es música hecha desde otra dimensión, extraña y consecuentemente innovadora tanto desde el punto de vista del sonido, de las letras, que nacen de la mente y dedos de Phil, como de la imagen que ofrecen de una realidad fría y decadente (recomiendo ver sus videos como prueba, desde una vertiente más visual, y aprovecho que trato el tema de la imagen, para destacar el trabajo del diseñador Tompop tanto en la creación del logo de la banda, como en sus performances, etc. El siguiente enlace es otra buena prueba: HYPERLINK “https://www.youtube.com/watch?v=IPQkRBne7ko” https://www.youtube.com/watch?v=IPQkRBne7ko ).

Como iba diciendo, la realidad de la que tratan los temas de The Narrows suelen ser poco “bucólicos”, ya sabéis, invasiones, manipulación mediática, codicia, guerras, política, violaciones de derechos humanos, dinero…, básicamente reflexiones sobre lo que cada día uno puede ver y sufrir en TV o diarios.

El caso es que sea por sus mensajes, su música, su imagen o, un poco de cada uno de estos ingredientes, The Narrows es una banda respetada por por crítica musical de UK y por el público que les conoce; han participado en festivales como T in The Park o el FOM Fest; han pasado por el O2 Academy2 de Londres y por el Ruby Lounge de Manchester. Además, han contado con el apoyo de Tom Robinson, Zane Lowe y diferentes emisoras de Radio inglesas. Todo esto en cuanto a su vertiente más mediática, pero sin dejar de lado sus bolos en salas de índole más local.

The Narrows aparecieron en la escena musical hace pocos años con un álbum titulado The Eve of Invasion. Confieso que me perdí su debut, probablemente la distancia en km tiene mucho que ver en ese hecho, pero desde la primera vez que los escuché con aquel Initials MM o su Saviour ya vi que para mi eran algo más que electrónica o rock alternativo.

 

Nos vemos en la otra dimensión.

Una Catalan Square en Manchester

Si hay un enclave en Manchester en el que se encuentra esa esencia industrial, cultural y turística tan asociada también a Barcelona, es la Catalan Square, en Castlefield. Esta plaza está ubicada en una de las zonas más nuevas y emblemáticas de la ciudad, entre los arcos una línea férrea y la convergencia de los canales Bridgewater y Rochdale. Castlefield es un lugar tan interesante que merece un artículo por si mismo pero, para que os hagáis una idea, a modo de introducción, haré una descripción del sitio.

Igual que ocurre en el barrio del Raval en Barcelona, estamos ante una antigua zona industrial en la que previamente los romanos se habían establecido y habían construido su primera fortificación, a la que bautizaron con el nombre de Mamucium, ( todavía se conservan restos de ese fuerte y de un granero de la época). Los habitantes de Castlefield pueden presumir de tener el primer canal industrial que se construyó en Manchester y la estación donde finalizaba la primera línea de ferrocarril de pasajeros del mundo (Liverpool-Manchester). Es un lugar donde la huella de la industrialización marca la mayor parte de sus calles y el curso de los canales condicionan la distribución de un terreno en el que es fácil imaginar como podría ser en el pasado, digamos que una especie de maraña de fábricas, carreteras, vías de ferrocarril y canales (todo muy anárquico en general). Con el paso de los años y con las crisis que azotaron Inglaterra, igual que pasó en Hulme (ver artículos anteriores), la zona se fue degradando y no fue hasta los 80´s del siglo pasado que Castlefield empezó a reurbanizarse de nuevo. A día de hoy, también encontrareis canales, puentes y fábricas destinadas a otros usos, pero dentro un paisaje ordenado en el que conviven en armonía rascacielos resplandecientes y modernísimos, como la Torre Hilton, con edificios de ladrillos, como el Museum of Science and Industry (MOSI), y alguna que otra pradera o auditorio al aire libre donde la gente sale a tomar el sol o a disfrutar de conciertos. En la actualidad, Castlefield es uno de los lugares más turísticos de Manchester.

IMG_4911
Catalan Square y sus cosas

Merchants Bridge, inspirado en un puente de Ripoll
Para empezar, lo más llamativo si tienes que llegar a la Catalan Square es que has de atravesar un espectacular puente curvado de acero blanco, el Merchants Bridge debajo del cual se mueven las aguas del canal principal. Ya de por si, el color blanco del puente, contrasta sin ningún tipo de pudor con el color rojo de los ladrillos de los edificios que lo envuelven, así que es imposible no encontrarlo si visitas la zona, digamos que salta a la vista. Por otro lado, este puente es uno de los símbolos de esa renovación de Castlefield de la que hablaba líneas más arriba y es una de las mejores obras de ingeniería y de diseño de la ciudad.

adsc02037
El diseñador de esta maravilla es Whitby Bird, que se inspiró en la Pasarela La Devesa, que cruza el río Ter a la altura de Ripoll, un puente que fue diseñado por Santiago Calatrava. Encuentro que esta inspiración tiene sentido si se tiene en cuenta que de lado a lado del río Ter se levantaron varias colonias durante la industrialización catalana.
El sentido de una Catalan Square en Manchester.

adsc02028

Un nombre simbolizando un agradecimiento
La existencia de esta plaza en Manchester es cuanto menos curiosa y su creación es relativamente reciente. La Catalan Square, debe su nombre a la colaboración que el comité organizador de las olimpiadas de Barcelona 92, tuvo con los ingleses a la hora de llevar a cabo los Juegos de la Comentwelth de 2002. La autoridades de Manchester, como agradecimiento a los consejos de los catalanes, decidieron poner el nombre de Catalan Square a este enclave de la ciudad.

catalansquare_MAN-300x300

Manchester y Barcelona, esas ciudades hermanas

Otro dato es que en 1995 se celebró el Catalan Art Festival, una iniciativa para celebrar el hermanamiento entre las ciudades de Manchester y Barcelona, unidas especialmente por ese mas que destacable pasado industrial. Catalan Square, es el epicentro de esta celebración y el sello lo pone la escultora Maria Àngels Domingo Laplana, conocida como Madola, que presentó su escultura “Mediterrània“. La obra es una pieza circular, mide unos 6 metros de diámetro, y está cubierta por unos esmaltes amarillos de diferentes tonos con inscripciones en inglés en catalán. La pieza representa un sol como fuente de vida del Mediterráneo, pero sin olvidar la relación que también existe entre el astro, el agua y la industria (elementos comunes a las dos ciudades y que han contribuido su desarrollo y progreso). Esta escultura la podéis encontrar a mano derecha una vez se pasa el Merchants Bridge y casi enfrente del Barça Bar.

madola-mediterranea-003

El Barça Bar o el capricho del cantante de Simply Red

Más datos. En Catalan Square se encuentra el Barça Bar, ubicado justo debajo de las vías del tren y que cuenta con una terraza que tiene unas magníficas vistas al cruce del canal Bridgewater con el canal Rochdale y no, el dueño no es Pep Guardiola. La historia de este local la inicia Mick Hucknal, cantante de Simply Red, su primer propietario y ahora lo lleva Anthony Sheridan, que ha reformado el local convirtiéndolo en uno de los bares restaurants más fashion de Manchester. El Barça bar de Mick Hucknal era en sus inicios un lugar de homenaje al club de fútbol catalán y un intento de trasladar el ambiente de tapeo barcelonés a Manchester. Por lo visto, el cantante, ferviente seguidor del Manchester United, en una visita a Barcelona, quedó prendado de la ciudad, fue a ver un partido del Barça y al regresar a Manchester decidió montar su pequeña ciudad condal a modo de pub. Su actual propietario ha optado por darle al local un aire más moderno pero manteniendo el nombre y la vinculación con el fútbol ( Los culés que viven en Manchester suelen ver los partidos del Barça en alguna de las pantallas de televisión que hay repartidas por el bar).

barca3
Lo cierto es que la Catalan Square, se ha impregnado del espíritu de Barcelona y se ha convertido en un verdadero imán para turistas y vecinos, especialmente durante los meses de verano en los que pueden tostarse un poco los días que hace sol tomando una cervecita o disfrutar de conciertos de música en vivo. Cambia que en lugar de tener el mar delante tienes los canales y no verás gigantestos barcos de cruceros ni golondrinas pero sí que, en cambio, verás embarcaciones bien curiosas navegando en sus aguas.

Links que os podrían interesar:

http://barca-manchester.co.uk/

https://www.madola.com/