Casa Bloc 1/11

Llevo años pasando por entre las columnas sobre las que se alza la Casa Bloc y hoy he decidido que, por un rato, sean esas columnas las que queden bajo mis pies. Contacto con el Museu del Disseny y contrato una visita guiada para que me cuenten/enseñen la historia del edificio. A mi objetivo se suma visitar el piso-museo (planta 1 puerta 11) y sacar alguna foto en formato Polaroid, que creo que es un formato de imagen que le pega bastante.

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Millones de personas han pasado por delante de este edificio y con toda probabilidad no habrán reparado en él, excepto si uno es un apasionado de la arquitectura racionalista, o es un buen observador del entorno y nota ese «algo» que le hace parar y mirar la construcción desde varias perspectivas.

La Casa Bloc es uno de los máximos exponentes del racionalismo catalán y ha sido declarada Bien de Interés Cultural en categoría de Monumento, pero nadie lo diría porque se sale de esa línea de la arquitectura «modernista colorista» a la que nos tiene acostumbrada esta ciudad. Esto hace que la Casa Bloc sea un lugar absolutamente desconocido para el turista y también para una gran parte de la población (Lo bueno es que delante de ella no encuentras a cientos de personas peleando por hacer fotos, ni aparece en postales, ni tampoco esculpida en imanes para neveras a modo de souvenir). Eso sí, para encariñarte con ella, en el caso de que no entiendas de arquitectura, la tienes que ver desde un punto de vista funcional, tienes que documentarte un poquito antes de visitarla, retroceder a los primeros años de la Segunda República, y entrar en el cerebro de unos arquitectos que soñaban con una nueva propuesta de vida moderna, al mas puro estilo de una «comuna», para una clase trabajadora castigada por todos lados. Muy comunista todo en si.

La Casa Bloc a simple vista es un gigante de hormigón con forma de S que esconde un esqueleto de metal y que puedes encontrar en el Passeig Torras i Bages, en el distrito de Sant Andreu de Barcelona. Como apunte histórico sobre su ubicación, antes de su construcción y hasta 1880, Sant Andreu era un pueblo repleto de campos regados por el rec comtal y que prácticamente tenía como actividad económica la venta de frutas y verduras a la «metrópolis». La revolución industrial cambió el paisaje de esta zona, se abrieron fábricas como la Fabra i Coats, la Maquinista o la Hispano Suiza, y los campos pasaron a ser ocupados por industrias llenas de trabajadores que malvivían tanto a nivel de vivienda, higiene y condiciones laborales. Barcelona se había convertido en el nuevo Manchester de la época y, como consecuencia, también las necesidades de la población cambiaron. Hoy la casa Bloc se levanta sobre lo que previamente habían sido esos campos de cultivo y los terrenos que rodeaban una de sus fábricas.

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Foto archivo Ajuntament de Barcelona/ Museu del disseny

La ruptura con el orden establecido, una nueva visión de la vivienda social en Barcelona.

La Casa Bloc fue construida entre 1932 y 1939 por los arquitectos Josep Lluís Sert (1902-1983), Josep Torres Clavé (1906-1939) y Joan Baptista Subirana (1904-1978, integrantes del GATCPAC(Grupo de Arquitectos y Técnicos Catalanes para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) y, como he dicho, se considera un símbolo de la arquitectura racionalista en Barcelona. La obra fue concebida para dar respuesta a ese crecimiento demográfico y de mano de obra de principios del siglo XX, que había traído consigo la industrialización y que, al inicio de la Segunda República sufría el azote del paro y la falta de vivienda asequible.
Para Sert, Torres y Subirana, idear la Casa Bloc representó nueva forma de pensar la vivienda, una oportunidad para dignificar la vida de los trabajadores, la mayoría de ellos subsistiendo en barracas (Según el Libro «Casa Bloc» de Mudito & Co, en Barcelona, por aquellos años, vivían 50.000 personas afinadas en barracas, cosa que hizo que la prensa local la bautizase como Barracópolis). Vinculados a ideas progresista y al republicanismo de la época, plantearon en clave local los proyectos que por aquel entonces, a nivel internacional, estaban rompiendo con la vieja tradición y apostaban por dar nuevas soluciones a la población. Estamos en los inicios de los 30 y la propuesta de la Casa Bloc era una idea que nada tenía que ver con los edificios de carácter social que hasta entonces se habían construido en la ciudad.

Otro germen de inspiración para levantar la Casa Bloc viene del Grupo de Viviendas Obreras que se construyeron en 1932, una especie de adosados unifamiliares de 70m² distribuidos en dos plantas más jardín. De hecho, la Casa Bloc vendría a ser tres de estos adosados a modo de pisos duplex, uno encima de otro, cosa que permite alojar a mas familias. El resultado fue la construcción 207 viviendas abiertas al exterior, bien ventiladas, higiénicas y con una buena luz natural debido a sus diferentes orientaciones. Dichas viviendas se repartieron entre cinco edificios que formaban una S, y disponían de dos grandes jardines y espacios comunitarios que facilitaban la interelación entre vecinos. La idea era que los vecinos también se beneficiasen de servicios como guardería, espacios para practicar deporte, una escuela, una biblioteca, espacios de juego para niños, etc. Los edificios están conectados por cuatro cajas de escaleras por las que se puede acceder a las viviendas a través de corredores, un claro guiño a la arquitectura racionalista centroeuropea del momento y a la corriente de la Bauhaus y a Le Courbusier como uno de los grandes referentes.

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Para Sert, Torres i Subirana, también era más importante la función que ofrecían las obras que no su forma. Otra de las características que ofrece la Casa Bloc es que estos bloques se alzan sobre pilares, algo que libera la planta baja y facilita la circulación de gente entre los edificios y el paso entre las zonas verdes.
La primera piedra de este proyecto tan utópico, la colocó Francesc Macià en marzo de 1933 pero cuando la obra casi estaba terminada tuvo que paralizarse por el estallido de la Guerra Civil.

La Casa Bloc de postguerra y su bloque fantasma

La Casa Bloc queda acabada al finalizar la Guerra Civil, el régimen franquista se encarga de hacerlo, al igual que de llenarla, no con gente desfavorecida, tal como había sido el propósito inicial de su existencia, sino con familias de militares, huérfanos y viudas de guerra. Años después se decide ampliarla con mas familias, esta vez, las de los policías nacionales. Para esto último se construyó un nuevo edificio que cerraba una de las plazas y al que se le conoció popularmente en el barrio como el Bloque fantasma. No siendo esto suficiente y, para acabar de desordenar más el proyecto, no se les ocurrió otra cosa que construir en el interior de esa misma plaza, unas caballerizas destinadas para la policía armada (Supongo que a partir de ese momento los vecinos optarían por mantener sus ventanas cerradas, puesto que ventilar la vivienda podría resultar una experiencia cuanto menos desagradable). Total, que las tres premisas fundamentales sobre las que reposaba la Casa Bloc, luz, ventilación e higiene, se las liquidaron de un plumazo.

Si algo caracterizó los siguientes años de la Casa Bloc fue la dejadez a la que fue sometida y la falta de mantenimiento de los edificios, un deterioro claramente visible que fue resolviéndose primero en 1986, cuando echaron abajo las dichosas caballerizas, recuperando así el patio interior, e iniciando a principio de los 90’s las obras de enjardinado. Durante esos años fue declarada Bien de Interés Cultural y en 1997 el Instituto Catalán del Suelo, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de la ciudad firman un acuerdo para rehabilitarla, trabajos que se llevaron a cabo por los arquitectos Víctor Seguí y Marc Seguí, y que finalizaron en 2008 con la demolición de aquel terrible Bloque Fantasma (Todavía se puede distinguir su huella en el suelo).

El piso-museo, viaje a los años 30

Si uno de mis caprichos era entrar en el piso-museo, aquí me encuentro, frente a su puerta, a mi espalda un largo pasillo en el se adivinan una serie de huecos dispuestos ordenadamente y en los que se esconden las entradas de las viviendas, a mi derecha, un aún más largo corredor con, además, plantas y ropa tendida que sobresale tras las barandas.

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Estoy en la primera planta, puerta 11, del bloque 2. El piso-museo de la Casa Bloc es uno de los duplex mas pequeños de la finca, mide 60 m2, comunica la fachada interior con la exterior y tiene dos habitaciones, a diferencia de los otros, que tienen tres o cuatro dependiendo del número de personas que lo habitan. De distribución diáfana, en la planta baja encuentras la entrada con un pequeño pasillo en el se distribuye el lavabo, un lavadero con ducha y la cocina, y que desemboca en un salón-comedor con salida a la terraza, que está orientada hacia el este.

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En la planta superior se sitúan los dos dormitorios, ambos con ventanas, igual que las piezas de la planta baja, cosa que favorece la ventilación. De esta manera, queda claramente divido el espacio público del privado o, si se prefiere, un espacio de día y otro de noche. Una sencilla escalera, austera como la que mas, vestida de escalones de tipo italiano y perfilada con una barandilla de hierro pintada de color azul hace las funciones de distribuidor entre las dos plantas. La verdad es que encuentro que tiene cierto encanto y, aunque son pocos metros, no da sensación de agobio.

Nos explican que los artífices de la restauración de la vivienda es El Instituto de Cultura de Barcelona a través de Disseny Hub Barcelona y el INCASÒL y los encargados de este proyecto de musealización fueron Marta Montmany, Rossend Casanova y Víctor y Marc Seguí. Los trabajos de musealización del piso han ido desde retirar elementos que con el tiempo los diferentes inquilinos han ido añadiendo, hasta restaurarlo instalando una cocina de la época, recuperar los pavimentos hidráulicos originales de color gris y el color de las paredes, o poniendo las puertas plegables del balcón que fueron extraídas de otra vivienda de la Casa Bloc.

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Las griferías, los tubos de cobre o los interruptores, son todos originales de los años 30. Incluso las lámparas, cuando las enciendes dan esa luz pobre, tenue y amarillenta, propia de la época.

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En cuanto al mobiliario que se ha usado para ambientar el piso, se ha planteado de acuerdo con el ideario del GATCPAC, basado en la practicidad y la simplicidad. La verdad es que al entrar en la vivienda no encuentras muchos muebles, pero lo primero que ves es una mesa de comedor, eso sí, diseñada por el arquitecto húngaro Marcel Breuer, uno de los maestros del movimiento moderno. El salón comedor se completa con unas sillas B 751, una lámpara de globo y un bufet, todos ellos elementos que utilizaban habitualmente los miembros del GATCPAC en los años 30. Los elementos principales de la cocina, tales como el azulejo, el fogón, la pica y la fresquera, han sido restaurados con las piezas originales recuperadas de una vivienda en desuso. Además, se ha colocado una cocina económica de los años 30, fabricada en Barcelona por José Mingrat. Elementos a destacar en el balcón, las tres persiana enrollables que regulan la entrada directa de los rayos del sol y unas preciosas y prácticas puertas plegables de cristal y madera pintada de blanco que me encantaron. El toque de color, sin duda, el calabaza de las barandillas del balcón.

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La Casa Bloc hoy

Afortunadamente, hoy en día, la Casa Bloc cumple con su función inicial de viviendas sociales al servicio de los mas necesitados, por un lado acoge a personas y familias en riesgo de exclusión social y, por otro lado, a refugiados de diferentes procedencias que huyen de los conflictos de sus países y que están alojados en lo que fue la antigua residencia de viudas y huérfanos del Ejército.
El hecho de que el edificio esté catalogado como monumento arquitectónico, hace que esté constantemente supervisado y no está permitido hacer cambios estructurales.

Podéis visitar el piso-museo de la Casa Bloc los sábados a las 11 de la mañana contactando con el Museu del Disseny o con El Globus Vermell, un colectivo de arquitectos que están instalados en la Nau Ivanow, y que compaginan su propio trabajo de proyectistas con la investigación, la docencia universitaria, la gestión cultural y la divulgación sobre la arquitectura y la ciudad.

Sinceramente, una visita ultrarecomendable, que te hará descubrir esa otra Barcelona que está fuera de los circuitos turísticos.

Una Catalan Square en Manchester

Si hay un enclave en Manchester en el que se encuentra esa esencia industrial, cultural y turística tan asociada también a Barcelona, es la Catalan Square, en Castlefield. Esta plaza está ubicada en una de las zonas más nuevas y emblemáticas de la ciudad, entre los arcos una línea férrea y la convergencia de los canales Bridgewater y Rochdale. Castlefield es un lugar tan interesante que merece un artículo por si mismo pero, para que os hagáis una idea, a modo de introducción, haré una descripción del sitio.

Igual que ocurre en el barrio del Raval en Barcelona, estamos ante una antigua zona industrial en la que previamente los romanos se habían establecido y habían construido su primera fortificación, a la que bautizaron con el nombre de Mamucium, ( todavía se conservan restos de ese fuerte y de un granero de la época). Los habitantes de Castlefield pueden presumir de tener el primer canal industrial que se construyó en Manchester y la estación donde finalizaba la primera línea de ferrocarril de pasajeros del mundo (Liverpool-Manchester). Es un lugar donde la huella de la industrialización marca la mayor parte de sus calles y el curso de los canales condicionan la distribución de un terreno en el que es fácil imaginar como podría ser en el pasado, digamos que una especie de maraña de fábricas, carreteras, vías de ferrocarril y canales (todo muy anárquico en general). Con el paso de los años y con las crisis que azotaron Inglaterra, igual que pasó en Hulme (ver artículos anteriores), la zona se fue degradando y no fue hasta los 80´s del siglo pasado que Castlefield empezó a reurbanizarse de nuevo. A día de hoy, también encontrareis canales, puentes y fábricas destinadas a otros usos, pero dentro un paisaje ordenado en el que conviven en armonía rascacielos resplandecientes y modernísimos, como la Torre Hilton, con edificios de ladrillos, como el Museum of Science and Industry (MOSI), y alguna que otra pradera o auditorio al aire libre donde la gente sale a tomar el sol o a disfrutar de conciertos. En la actualidad, Castlefield es uno de los lugares más turísticos de Manchester.

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Catalan Square y sus cosas

Merchants Bridge, inspirado en un puente de Ripoll
Para empezar, lo más llamativo si tienes que llegar a la Catalan Square es que has de atravesar un espectacular puente curvado de acero blanco, el Merchants Bridge debajo del cual se mueven las aguas del canal principal. Ya de por si, el color blanco del puente, contrasta sin ningún tipo de pudor con el color rojo de los ladrillos de los edificios que lo envuelven, así que es imposible no encontrarlo si visitas la zona, digamos que salta a la vista. Por otro lado, este puente es uno de los símbolos de esa renovación de Castlefield de la que hablaba líneas más arriba y es una de las mejores obras de ingeniería y de diseño de la ciudad.

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El diseñador de esta maravilla es Whitby Bird, que se inspiró en la Pasarela La Devesa, que cruza el río Ter a la altura de Ripoll, un puente que fue diseñado por Santiago Calatrava. Encuentro que esta inspiración tiene sentido si se tiene en cuenta que de lado a lado del río Ter se levantaron varias colonias durante la industrialización catalana.
El sentido de una Catalan Square en Manchester.

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Un nombre simbolizando un agradecimiento
La existencia de esta plaza en Manchester es cuanto menos curiosa y su creación es relativamente reciente. La Catalan Square, debe su nombre a la colaboración que el comité organizador de las olimpiadas de Barcelona 92, tuvo con los ingleses a la hora de llevar a cabo los Juegos de la Comentwelth de 2002. La autoridades de Manchester, como agradecimiento a los consejos de los catalanes, decidieron poner el nombre de Catalan Square a este enclave de la ciudad.

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Manchester y Barcelona, esas ciudades hermanas

Otro dato es que en 1995 se celebró el Catalan Art Festival, una iniciativa para celebrar el hermanamiento entre las ciudades de Manchester y Barcelona, unidas especialmente por ese mas que destacable pasado industrial. Catalan Square, es el epicentro de esta celebración y el sello lo pone la escultora Maria Àngels Domingo Laplana, conocida como Madola, que presentó su escultura «Mediterrània«. La obra es una pieza circular, mide unos 6 metros de diámetro, y está cubierta por unos esmaltes amarillos de diferentes tonos con inscripciones en inglés en catalán. La pieza representa un sol como fuente de vida del Mediterráneo, pero sin olvidar la relación que también existe entre el astro, el agua y la industria (elementos comunes a las dos ciudades y que han contribuido su desarrollo y progreso). Esta escultura la podéis encontrar a mano derecha una vez se pasa el Merchants Bridge y casi enfrente del Barça Bar.

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El Barça Bar o el capricho del cantante de Simply Red

Más datos. En Catalan Square se encuentra el Barça Bar, ubicado justo debajo de las vías del tren y que cuenta con una terraza que tiene unas magníficas vistas al cruce del canal Bridgewater con el canal Rochdale y no, el dueño no es Pep Guardiola. La historia de este local la inicia Mick Hucknal, cantante de Simply Red, su primer propietario y ahora lo lleva Anthony Sheridan, que ha reformado el local convirtiéndolo en uno de los bares restaurants más fashion de Manchester. El Barça bar de Mick Hucknal era en sus inicios un lugar de homenaje al club de fútbol catalán y un intento de trasladar el ambiente de tapeo barcelonés a Manchester. Por lo visto, el cantante, ferviente seguidor del Manchester United, en una visita a Barcelona, quedó prendado de la ciudad, fue a ver un partido del Barça y al regresar a Manchester decidió montar su pequeña ciudad condal a modo de pub. Su actual propietario ha optado por darle al local un aire más moderno pero manteniendo el nombre y la vinculación con el fútbol ( Los culés que viven en Manchester suelen ver los partidos del Barça en alguna de las pantallas de televisión que hay repartidas por el bar).

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Lo cierto es que la Catalan Square, se ha impregnado del espíritu de Barcelona y se ha convertido en un verdadero imán para turistas y vecinos, especialmente durante los meses de verano en los que pueden tostarse un poco los días que hace sol tomando una cervecita o disfrutar de conciertos de música en vivo. Cambia que en lugar de tener el mar delante tienes los canales y no verás gigantestos barcos de cruceros ni golondrinas pero sí que, en cambio, verás embarcaciones bien curiosas navegando en sus aguas.

Links que os podrían interesar:

http://barca-manchester.co.uk/

https://www.madola.com/

La fábrica Fabra i Coats la gestaron escoceses y catalanes, y nace en Manchester.

Me gustan las fábricas, cuanto más viejas más me entusiasman. Me atraen más que cualquier otro edificio, como una iglesia, un palacio y demás arquitectura lujosa. Esto es así, seguramente, porque soy una forofa de la Revolución Industrial.

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El caso es que, sea por estos gustos o cualquier otra cosa mágica desconocida, para mí visitar una antigua fábrica significa sentirme fantásticamente, me llena de energía, como si estuviese en la cima de una montaña y, en definitiva, ejerce algún tipo de poder terapéutico sobre mi espíritu. Así de rara soy, pero es un vicio barato e inofensivo.

Tengo la suerte de vivir a poquísimos minutos caminando, de uno de estos titanes, la Fabra I Coats. Es uno de mis lugares favoritos de visita y devoción y al que recomiendo ir a todo el mundo. Es grande, elegante, hecha de ladrillo entre marrón y rojizo, y tiene buenos ventanales. Un bellezón!

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La Fabra I Coats empieza a gestarse a principios del siglo XIX, en plena revolución industrial, y como su propio nombre indica, lleva genes británicos y catalanes. Considero que sus orígenes guarda una historia muy interesante, así que voy a explicarla dentro de lo que he podido averiguar sobre ella.

El origen británico

Para conocer su raíces británicas, tenemos que remontarnos a 1812, cuando nace la primera fábrica de hilaturas de la mano de los hermanos Clark. Esto sucedía en Paisley, Escocia, muy cerca de Glasgow, y esta familia fue un referente dentro del ámbito del textil de aquella época.

Pero antes de esa primera fábrica, James Clark era un comerciante que se dedicaba a vender piezas para telares, herramientas y accesorios relacionados con este tipo de actividad. Por otro lado, su hermano Patrick, que venía a ser un cerebrito lleno de ingenio, fue trasteando por ahí hasta que consiguió crear el hilo de coser de algodón. Esto último puede parecer algo no demasiado relevante, porque ya existía el hilo de seda (usado por la alta sociedad), y el de esparto (usado por el resto de los mortales), pero resulta que a principios del XIX, las islas británicas padecieron un importante bloqueo provocado por las guerras napoleónicas, y si algo escaseaba en aquellos momentos era la seda. El algodón se convirtió en una alternativa muy válida y los Clarks lo supieron aprovechar para su negocio, así que se asociaron y abrieron esta pequeña industria que he apuntado al inicio. La llamaron J&P Clark (para qué complicarse más?!) y, obviamente, se dedicaron a la fabricación de tejidos de algodón. Les fue tan bien, que al poco tiempo empezaron su expansión en el extranjero.

En fin, la aportación británica a mi fábrica favorita no se queda sólo en los Clarks, también los Coats pusieron su semillita en todo esto. James Coats, otro escocés, allá por el 1826 se erige como uno de los grandes competidores de los hermanos Clarks. Cada uno se iba vigilando, respetando las distancias, y sus empresas textiles fueron progresando paralelamente hasta que en el último cuarto del XIX deciden fusionarse y crean la compañía J &P Coats, que se convierte en la primera y más importante compañía multinacional del sector textil.
Esta asociación fue tan beneficiosa para todos ellos, que llegaron a controlar el 80% de la producción británica de hilo de coser, e iniciaron una gran expansión internacional. De esa manera llegaron a Cataluña, poco antes de 1880 construyen la fábrica de Sant Vicenç de Torelló, también conocida como la colonia de “los ingleses”, al lado del río Ter (la energía hidráulica era importantísima en las fábricas), y empiezan a comercializar sus productos bajo el nombre de La Cadena. En el siguiente enlace podéis encontrar testimonios, todavía vivos, de gente que trabajaba en esta colonia obrera, dotada de escuelas, tiendas, teatros y demás, y que hablan de cómo se vivía allí. http://www.santvicencdetorello.cat/public/turisme/borgonya.php

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El origen catalán

La raíz catalana arranca de Fernando Puig I Gubert, un industrial de Girona que en 1839, junto con su socio Jaume Portabella se establecen en Sant Andreu y crean una empresa dedicada a la fabricación de hilaturas de lino, El Vapor del Fil. Hacia 1960 Portabella se desvincula del negocio y Puig i Gubert se queda solo con el negocio. El siguiente socio sería su yerno, Camil Fabra i Fontanills, con el que crea la compañía Camil Fabra i Cia.

Hay que decir que Camil Fabra no fue un industrial cualquiera, también fue político, alcalde de Barcelona en 1893 y, lo más bonito, al menos para mi, es que construyó el Observatorio Fabra en el Tibidabo.

Con el paso de los años, en 1884, Camil Fabra se asocia con Manel Portabella y crean la Sociedad Anónima Fabra y Portabella, que gestionaba tres fábricas dedicadas al textil, una en Manresa, dedicada al tejido de algodón, otra en la Sagrera, conocida como La Española, y la de Sant Andreu, especializada en la hiladura de lino, cintas de hilo y algodón, y rodillos de hilo para coser. He leído que en una publicación de la época se decía que esta empresa había sido la primera en fabricar sedas artificialmente y que una parte de este producto se destinaba a la exportación, así que también tenía su caché en el ámbito del textil.

El hilo ata en Manchester a escoceses con catalanes

Así que estas dos familias, los escoceses, ya instalados por aquí, y los catalanes, tal como pasó con los Clarks y los Coats, fueron evolucionando paralelamente en sus negocios. Llegó un momento en que la presencia de los británicos en estas tierras representaba una fuerte amenaza para los Fabra, pero en lugar de competir, los catalanes optaron por buscar colaboraciones con ellos. Tras algunas negociaciones llegaron a un acuerdo de fusión que fue firmado el 22 de abril de 1903 en Manchester y la nueva empresa fue bautizada con el nombre de Compañia Anónima Hilaturas de Fabra y Coats.

Como curiosidades… los Coats fueron unos de los principales patrocinadores de la expedición de la Antártida de William S. Bruce entre 1902 y 1904. Las tierras que descubrieron las llamaron Coatsland, en honor a estos ilustres patrocinaciones.

A día de hoy, la Fabra y Coats, es un centro de arte contemporáneo, y el día que se inauguró, en 2012 estuve allí y pude hablar un ratito con Bibbe Hansen, una de las actrices que trabajó con Andy Warhol, y un referente dentro de la vida cultural de New York. Bibbe inauguró esta nueva dimensión artística de la fábrica.

Y otra cosa!!! Que en el barrio también se la conoce por el nombre de “Can mamelles”, según dicen, por la cantidad de mujeres que trabajaban en ella.

Parte del vídeo de Love of Lesbian del tema “Donde solíamos gritar” está filmado dentro del recinto de la Fabra y Coats (camiseta de The Smiths incluída en el vestuario de uno de los protagonistas… Es que en la fábrica se respira un aire tan mancuniano… ). https://www.youtube.com/watch?v=tZapJzlivGY

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Os dejo unos enlaces con más información, y en los que podéis descubrir algunas imágenes antiguas y nuevas de esta preciosidad, en la que siempre hay algo interesante que ver.

http://fabriquesdecreacio.bcn.cat/ca/node/1

http://www.amicsfabracoats.ea26.com/

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BCNMCR, la creatividad de Barcelona de paseo por Manchester.

 

Desde que pisé Manchester por primera vez, tuve la sensación que era una ciudad en la que se respiraba algo del espíritu de mi ciudad, Barcelona. No podría explicar muy bien el porqué de esta sensación, lo mismo tiene algo que ver con la tradición industrial,  la vida que ví en sus calles, algunas imágenes que se me quedaron grabadas, enfín…, también podría ser por algo tan personal e intangible como que allí me sentí como en casa. Pero por otro lado, cuando de repente tropiezo con eventos como el BCNMCR y pienso que lo mismo no ando tan desencaminada y en realidad existe un lazo invisible que, de alguna manera, une las dos ciudades. Para los que no lo sepáis, el BCNMCR es un encuentro de diseñadores catalanes que este mes y, por segundo año consecutivo, se reúnen para dar a conocer su trabajo en el Twenty Twenty Two, un local de Manchester que apuesta claramente por la actividad cultural en todas sus facetas. En 2013, el BCNMCR tuvo un gran éxito en la ciudad, así que los 5 participantes del año pasado se han multiplicado y ahora son 11 los que viajarán hacia la ciudad británica.

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 El pistoletazo de salida se dará el 27 de marzo y concluirá el 23 de abril. A partir de ese momento la gente podrá asistir a conferencias impartidas por los propios diseñadores, a una exposición gratuita hasta el 3 de abril, e incluso participar en conversaciones sobre esta disciplina. En definitiva se trata de una magnífica oportunidad para el intercambio de ideas entre los profesionales de las dos ciudades, dentro del ámbito de la creatividad y del diseño.

Y para finalizar mi recomendación, faltaría decir quienes son los talentos que viajarán desde Barcelona hasta Manchester: Alex Trochut, Brosmind, Solo, Toormix, Laura Meseguer, Atipus, Clase, Two Points, Folch Studio, Forma & Co y Berto Martinez. Este último es el que, con sus ilustraciones de los participantes, ha creado la imagen del evento.

Por mi parte, he de agradecer al comisario de la exposión, Dave Segdwick, diseñador de Manchester y un gran fan de Barcelona, como yo lo soy de su ciudad, el haberme facilitado información para poder escribir estas líneas.

Podéis encontrar más sobre este evento y los diseñadores en los enlaces que os incluyo a continuación.

http://bcnmcr.co.uk/

http://www.vimeo.com/61204936

Diseñadores

http://www.alextrochut.com                                            

http://www.brosmind.com

http://www.solofficial.com

http://www.toormix.com

http://www.laurameseguer.com

http://www.atipus.com

http://www.clasebcn.com

http://www.twopoints.net

http://www.folchstudio.com

http://www.forma.co

www.bertomartinez.com